Este día nos centramos en seguir captando atmósferas de distintos espacio, pero esta vez son espacios más arquitectónicos: ciudades y distintos ámbitos urbanos.
En este dibujo, similar al del anterior día, representa una ciudad al lado de un río en la lluvia. Para recrear los distintos espacios de la imagen se distinguen tres tipos de líneas: horizontales para el río; verticales para la ciudad; y diagonales para la lluvia. Todo hecho con una gran gama de grises que diferencian las zonas más iluminadas de las oscuras, y las cercanas y las alejadas al espectador.
Al igual que el resultado final, pintar esto fue horrible. La foto que nos enseñaron era en blanco y negro de Nueva York. Había que construir esa sensación de capas y capas de rascacielos. Primero me quedé sin carboncillo, por lo que intenté hacerlo con pintura; esta pintura se me cayó y me dejó un pegote enorme en el pantalón; luego rayando el papel con el pastel me corté y al finalizar el dibujo me di cuenta que me había quedado tremenda e inequívocamente feo. Pero por lo menos había intentado nuevas técnicas que me sirvieron más adelante.
Este quizá fue uno de los más complicados. La imagen era del reflejo de unas torres sobre un escaparate; por lo que se mezclan las líneas del escaparte con las de la perspectiva que nos da aquella sensación de altitud de los rascacielos. Conseguí un carboncillo prestado y me inventé alguno de los edificios para acentuar aquel efecto de altura; y por último añadí algún toque de pastel amarillo y verde para el reflejo de colores.